Cuando una empresa ejecuta un mismo proceso de distintas maneras, el problema también llega a la gerencia.
Cada área puede trabajar con criterios distintos, generando reportes e indicadores que no coinciden.
Porque los datos confiables son consecuencia de procesos claros, consistentes y bien ejecutados.
Antes de pedir mejores reportes o mayor automatización, hay que resolver algo más básico:
¿Cómo queremos que realmente funcione nuestra operación?
Una empresa no puede aspirar a una sola versión de la realidad si permite múltiples versiones de un mismo proceso.
