Una empresa no se transforma únicamente cuando la dirección decide cambiar, implementa tecnología o redefine procesos.
La verdadera prueba aparece después:
¿Las personas incorporaron la nueva forma de trabajar o simplemente aprendieron a usar una nueva herramienta?
La adopción ocurre cuando el nuevo proceso empieza a sentirse natural, las decisiones se toman utilizando la nueva información y volver a trabajar como antes deja de ser la primera alternativa.
La transformación solo se consolida cuando las personas convierten el cambio en su nueva forma de trabajar.